miércoles 18 de noviembre de 2009

LAS CONSTITUCIONES DE ANDERSON ALGO MÁS QUE UNA QUERELLA (II)

Como veíamos en el post anterior, la famosa genealogía que Anderson se saca de la manga, para adornar nuestra historia servirá a la “regularidad” como excusa para ahondar en ese cierto espíritu tradicionalista y cristiano y hasta operativo que nos muestra el abate Anderson, y a cuya tradición se empeña la propia “regularidad” en enraizarse y en reinterpretarla a su conveniencia pese a que los avances historiográficos nos están indicando que esa operatividad de las logias, o esa historia de la transición no fue tal. Además esa pretensión de la rama más ortodoxa de masonería va a contrastar vivamente con la segunda parte de estas Constituciones, llamadas de Anderson, “las Obligaciones del Francmasón y los Reglamentos Generales”, que no vienen de la mano de Anderson sino de Desaguliers.

Es más, la codificación en la que se basa la “regularidad” de 1929 es la negación misma de las Obligaciones del Francmasón y los Reglamentos Generales, en los cuales queda nítidamente mostrado que se “aspira a establecer la fraternidad entre los hombres irrevocablemente ligados por la voluntad revelada de un Creador“ sin que por ello esa figura tuviera alguna esencia más allá de una “declaración de reconocimiento” basada en un espíritu ecuménico que describe Negrier en su libro “Eclecticismo Masónico”, donde nos expone que el paso del catolicismo al anglicanismo es como bastante insensible en los “Old Charges” mientras que el pasaje de ese anglicanismo imperante a la religión natural es como más evidente en las Constituciones; y es por ello que ese cambio, esa tensión que se halla en las Constituciones entre Operatividad y Ecumenismo debemos tenerla en cuenta porque será lo que condicione toda nuestra historia.

Historia que arranca precisamente en el momento en que se escriben entre dos concepciones parecidas pero a la vez sibilinamente distanciadas las famosas Constituciones de Anderson dando origen de este modo a la llamada “Querella entre Antiguos y Modernos”.

Tensión que se va a dejar notar, no tanto en Inglaterra, sino cuando la masonería se traslade a Francia, ya que los masones franceses se plantean prometer y respectar los “Old Charges” pues entienden que son las prescripciones fundamentales de la Orden francmasónica, pero no ignoran que detrás también se esconde su esencialidad católica y anglicana, y se encuentran en como nos dice Marius Lepage “Ils conçues qu´on ne Pert en prende et en laissez. Il faut les prende en bloc ou les remeter en bloc

A este respecto hay que apuntar también que la figura de Anderson y sus Constituciones, ha cobrado vida en Francia y más en estos últimos tiempos, ya que cuando se rastrea la bibliografía de estudiosos como Findel, Baylot, Buonarotti, Blanqui, Ragón, Magnan o Desmons no encontramos en sus escritos dicha figura, ni apenas si rastreamos citas o anotaciones importantes a dichas las Constituciones, y cuando se hacen vemos que se hacen de una forma referencial, como dice Daniel Ligou: “el interés que le ha concedido en el siglo XX la masonería francesa con relación a las Constituciones de Anderson es puramente ocasional

Tal vez esa presencia esté más presente en España y posiblemente más relacionada con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el cual parece más interesado en enraizarse con las cuestiones deístas y la operatividad y la tradición que manifiestan en alguna de sus partes las citadas Constituciones.

Las Constituciones de los Francmasones ó las Constituciones de Anderson, y todos  sus cambios.

Estos textos legislativos fueron publicados para su uso de la Gran Logia de Londres, fundada precisamente en Londres en 1717, y bajos los auspicios fueron editados en 1723, 1738, 1756 en 1767 y 1774, que será la última que los publique la Gran Logia de los “Modernos”.

Estas Constituciones constas de tres partes: 1ª sección histórica, una 2ª dedicada a la parte disciplinaria dividida en otras dos partes: las Obligaciones del Masón, y Reglamentos Generales de la Orden Masónica, y una 3ª dedicada al tema cancioneril.

Esta división hay quien como Daniel Ligou, que la divide en 4 al contemplar como parte individual tanto las Obligaciones como los Reglamentos. Como tales textos hubo unas modificaciones en 1723 y en 1784, donde se cambia por ejemplo: una palabra en el artículo 1 línea 2; hubo otra a sustitución del grado de Maestro Masón, por Compañero Articulo IV párrafo 2 línea 2; y otro cambio fue el de “Maestro de una Logia regular por Compañero” Articulo IV , párrafo 2 línea 6, y así hasta totalizar unos seis cambios que podemos considerar menores en cuanto a que no incidían en la esencia.

En la 2ª edición de las Constituciones (1738), Anderson aporta ciertas modificaciones a las “obligaciones de un francmasón”, que no serán aprobadas y que por tanto no aparecerán en las ediciones de 1756-1767 y 1784, pero será en 1815 en función de razones particulares cuando la Gran logia toma el titulo de Gran Logia Unida de Inglaterra y por tanto modifica substancialmente el primer capitulo de las Obligaciones para darle la forma religiosa que hoy conocemos, desapareciendo de este modo el espíritu de tolerancia que se quería que tuvieran los textos reguladores de 1723.

De hecho nada nos indica, o nos sugiere en las originales Obligaciones de un Francmasón, ni en los Reglamentos Generales la obligación en una divinidad como formula para ser admitido en una logia, y es más en el original capitulo 1 dice: “El Masón está obligado por su “ternure” a obedecer la ley moral, y si debidamente comprende el Arte, el no será jamás ni un estúpido ateo, ni un “libertino” irreligioso”.

Pero es más las condiciones del artículo III, que Anderson confirma en 1738, de que no se niega la entrada en logia porque haya una no creencia, ya es bastante revelador, aunque sí observamos por ejemplo varias modificaciones con respecto al texto que se presentan de este modo en Las Obligaciones de un Francmasón (Extraídos de archivos de las logias de ultramar, de Inglaterra y Escocia e Irlanda y del uso de las logias de Londres) y cuyo capítulo 1º de 1723 se titula: Concerniente a Dios y la Religión, y se explaya de esta manera: “Pero aunque en tiempos antiguos los masones estaban obligados a pertenecer a la religión dominante en su país , cualquiera que fuere, se considera hoy mucho más convenciste obligarlos tan solo a profesar aquella religión que todo hombre acepta, dejando a cada un libre en su individuales opiniones es decir, que han de ser hombres probos y rectos, de honor y honradez, cualquiera que sea el credo denominación que los distinga” .

En cambio en la edición de 1738 podemos observar que el titulo ya es distinto se le denomina Las antiguas Obligaciones de los Masones libres y Aceptados. En ese famoso articulo primero también se observa un cambio (que subrayo) 1. Obligación. Concerniente a Dios y la Religión : Un masón está obligado por su “ternure”(carácter) a observar la ley moral, en tanto que Noachita, [una religión anterior al antiguo testamento y de dimensión universal, celebrada por un Noé transfigurado en “ un padre de todos los pueblos”] en tanto que comprende “craft” (Cofradía) no será jamás un estúpido ateo ni un libertino irreligioso.. En los tiempos antiguos los masones cristianos se tenían que conforman con las costumbres cristianas de cada país en el que ellos trabajaban o viajaban. Mas la masonería existe en todas las naciones de religiones diversas…

En 1844 se produce otro cambio importante y el texto masónico por excelencia ya vuelve a presentar otro cambio en tu titulación, ahora es: Constituciones de la Antigua Cofradía de Masones Libres y Aceptados, conteniendo sus historias, obligaciones, reglamentos originalmente compilados por orden de la Gran Logia y extraídos de los antiguos archivos y tradiciones por James Anderson.

El capitulo que estábamos tratando ahora se titula Constituciones de la Cofradía de los Masones Libres y Aceptados. V parte. Conteniendo las Antiguas Obligaciones y los Reglamentos Generales de la Cofradía y las Tablas Necesarias & Constitución de 1784. Antiguas Obligaciones Recogidas de las Antiguos Archivos, y vuelve a repetir al punto de partida de 1723 “El Masón está obligado por su “ternure” (carácter) a obedecer la ley moral, y sí debidamente comprende el Arte, no será jamás ni un estúpido ateo, ni un “libertino” irreligioso”

Como podemos ver hay toda una diferente interpretación de las Constituciones Masónicas originales que ya comienzan en la forma de titular los textos, y cuyas modificaciones nos están hablando de las diferencias conceptuales que estaban sosteniendo entre los “Antiguos y los Modernos” , las cuales finalmente se plasmaron pasando el tiempo en dos entes tan antagonistas como la Gran Logia Unida de Inglaterra y el Gran Oriente de Francia y que representan ese espíritu de los “antiguos y los modernos”.

En este sentido el Gran Oriente se proclama heredero de las Constituciones de 1717 y 1723 ya que converge con ellas en que estima que para establecer una Humanidad de lazos fraternales entre todos los hombres, no se puede imponer ninguna creencia, estimando a su vez que la cualidad masónica no implica adhesión a un dogma determinado, a diferencia de lo que determina y enuncia la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Estaba claro que detrás de todos esos cambio, había por parte de los “antiguos” ganas enraizarse en la tradición operativa que as u vez preconizaba todo un lazo de convicciones más profundas como los condicionamientos políticos y religiosos y teológicos.

La figura de Anderson en todo esto…?

Habría que ir viendo como se desarrollan los lideratos en la Gran Logia de Londres y ver cuales eran las tendencias político religiosas de cada momento, puesto que las reuniones trimestrales que tenían para ir definiendo el futuro marco legislativo había determinadas luchas que van a configurar ese marco del que vengo hablando de la famosa querella entre “Antiguos y Modernos” y que van en parte a representar Anderson y Desaguliers, los cuales no estarán en la portada de las Constituciones, ya que no eran dignatarios de la Orden, y en todo caso la figura de Anderson entrará en la historia masónica por el desarrollo de un conflicto entre los “gentleman” de los cuales Desaguliers que es su portavoz, y que contemplaba un desarrollo de la fraternidad en base a las “clases distinguidas”, frente al operativismo (tal vez más oportunista por temas religiosos) de Anderson que además se ve favorecido por el controvertido Duque de Warthon que en 1721 es quien elimina a dos dignatarios apara escoger a dos artesanos operativos y nombrarlos sus Grandes Vigilantes, lo cual viene a indicarnos la persistencia y profundidad del conflicto que se estaba dando.

Las cosas cambian en 1723, puesto que la tendencia de Desaguliers se coloca en primer lugar colocando al conde Dalkeith que deviene en Gran Maestre, viéndose Warthon relegado a “cubrir el templo”; y aunque Daniel Ligou, plantea que el conflicto fue más personal que ideológico o religioso, no hay que olvidar todo el entramado que nos ha contado en varias ocasiones P. Negrier sobre la composición y mixtura político religiosa y los desarrollos que se dieron de forma posterior, a comentados a su vez por Roger Dachez, y Meraux, lo cual me lleva a pensar que la tesis de Daniel Ligou desarrollada en la década de los años 90, hoy poca solidez ya que hay aportaciones historiográficas que vienen a demostrarnos que sí hubo detrás de la “Querella” y de las Constituciones algo más que desencuentros personales.

El posterior ascenso del Conde Montagu hace que de nuevo Anderson cobre relieve y con él toda la vieja tradición de los “Antiguos Deberes” perdiendo pie el posible contrapeso de Desaguliers y más cuando ignoramos el rol que estaba jugando el defensor de la filosofía Natural, y portavoz de la Royal Society, en unos momentos en que el viejo Cristofer Wren dejaba paso a regañadientes a la nueva masonería.

La figura de Desaguliers ha estado siempre un tanto desdeñada en Inglaterra, pese a que le fue fiel a la masonería hasta su muerte en 1744. Y aunque personalmente siempre creí que había sido Desaguliers quien había encargado el trabajo de la redacción de las Constituciones a Andersón, resulta según cuenta y documenta Daniel Ligou, que en la instalación del Conde de Montagu de septiembre de 1721 es éste el que le encarga al pastor Anderson la redacción del texto de los francmasones, en el cual intenta enlazar los “Antiguos Deberes” con las leyendas bíblicas en las que aparecen figuras como Adán o Zorobabel, eso sí mostradas sin llamativas heterodoxias y sin anacronismos y donde el “Templo” juega todo un papel culminante.

Digamos que lo que hace Anderson es rebuscar en el viejo tronco de los “Old Charges” una rama nueva que viniera a redefinir esa nueva “operatividad” que propone emparentándola a su vez con los viejos Compañeros constructores de las catedrales.

Pero no solo es literatura lo que estaba proponiendo Anderson, detrás de toda esa cáscara vieja de los Antiguos Deberes que estaba predicando se encontraba como el concepto de autoridad, (recuérdese las frases en las Constituciones sobre el Señor y servir al señor…) con ello estaba proponiendo de nuevo un fuerte control de la vida de las logias y por supuesto poder intervenir en los litigios; como deja claro el Manuscrito Cooke, y como reinterpreta Anderson con sabiduría en la aplicación del principio de la lealtad “apolítica de la Institución” a este respecto se debe tener en cuenta la gran presencia estuardista en las logias la cual además actuaba como una fuerza política, y por tanto, Anderson se plega a todo ello adaptando las viejas obligaciones corporativas a la nieva situación, intentando a su vez realizar un síntesis entre dos exigencias operativas tradicionales pero desprovistas de sentido en la nueva realidad de 1723.

 

Víctor  Guerra. MM.:. GODF y Miembro del Circulo de Estudios RF Roettiers de Montaleau

Continuará con una III Entrega

domingo 8 de noviembre de 2009

LAS CONSTITUCIONES DE ANDERSON ALGO MÁS QUE UNA QUERELLA

La “Querella entre los Modernos y los Antiguos” Es toda una asignatura pendiente en España, y lo cierto es que nunca acabé de entender del porqué de ese olvido, cuando en realidad explica buena parte de nuestra historia como masones, e ignoro las razones por las cuales el debate no ha tenido eco en nuestro suelo patrio, aunque barrunto que por un lado ha funcionado la barrera de los Pirineos y por otro da la sensación de que se ha querido huir de las reflexiones conceptuales filosóficas e historicistas, que no parecen  muy al uso en la tradición española, aunque se debe apuntar  una excepción la Revista Latomia y la apostura de su director el asturiano Pedro González Blanco, de ir preguntándose diversas cuestiones de cariz masónico y sus raíces y verosimilitud;  lo que nos viene a demostrar  la poca preocupación, aun hoy, al respecto de cuestiones que pudiéramos calificar como temas historicistas masónicos.

No puedo negar que me queda la duda, y más cuando estamos en pleno  siglo XXI, y tenemos un acceso casi universal a la cultura y manejamos lenguas, que este tema de la “Querella entre Antiguos y Modernos”y  la propia historia y sus actores, y un libro tenido como capital  The Constitutions of the s Franc-Masons, o sea las llamadas Constituciones de Anderson, todo ello sigue quedando enterrado en el lado oscuro de nuestra historia, esa historia que no escribimos,  pero que tampoco parece preocuparnos por que no se escriba o se conozca, o nos la den como edulcorada.

Es verdad que en parte  seguimos ajenos a nuestra propia historia y aceptamos tópicos en virtud de ser la común expresión de las Obediencias y de algunos popes, sin embargo habría que hacerse la siguiente pregunta: ¿Dónde está la historia heterodoxa de la masonería?

Me asombraba hace poco sobre la propuesta que se hacia en la ciudad francesa de Blois, donde una serie de masones planteaban una importante modificación de los Rituales, desde la perspectiva filosófica del racionalismo, lo cual en algunos círculos  no se  encaja demasiado bien  todas las apoyaturas que exponen los rituales para construir su discurso en el cual están muy presentes las leyendas sagradas que pueblan buena parte de nuestros rituales, que si bien es cierto que en los Rituales de Rito Francés aparecen en menor medida que en el REAA, y menos en los tres primeros grados, luego en los Altos Grados la presencia es casi omnipotente , háblese del rito que hable.

Personalmente me extraña que hombres que estamos sujetos al espíritu crítico como hijos de la razón que somos, no se hagan estas mismas preguntas, ni cuestionen determinadas tesis o propuestas historiográficas que a un simple Maestro Masón de provincias , como el que esto escribe pues le hacen removerse en la silla.

Puede parecer que el juego que nos traemos tanto mi Hermano y amigo y hermano Joaquín Villalta con su blog Racó de Llum, y yo mismo con estos escritos, y el trabajo que impulsamos desde el Circulo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau, a favor no solo del conocimiento de un rito ,sino también  de la evolución de los trabajos masonológicos se considere como puro trasteo con las columnas en logia, o en un obsesivo cambio de cromos con respecto a las denominaciones logiales, que se remacha  cuando se dice que queremos exaltar o reavivar una polémica para separar,  y no para unir lo disperso,  ignorando que detrás de todo este trabajo, tanto de uno como del otro,  hay una revisión critica de sobre nuestra propia historia y nuestro propio trabajo como masones.

Ante tanta ignorancia como parece haber en masonería, donde nos tragamos las hostias del tamaño que nos las sirvan lo cual hacen tanto  historiadores, como masonólogos, propios o externos, ignorando o no queriendo saber que a veces determinadas tesis responden a intereses creados de unos y otros dando la espalda a aquellas cuestiones que explican el estado de la situación actual, y una de esas cuestiones  como no podía ser menos es la citada “Querella”  y las interpretaciones, cuando no las modificaciones interesadas de la Constituciones  que vinieron de perlas para asentar las bases de la existencia del GODF y la GLUI y el porqué de sus antagonismos.

No nos podemos conformar como Hijos de la Razón que nos consideramos con masticar  tópicos, o medias mentiras o verdades dichas a medias, y traspasarlas sin inmutarnos en logia, cooperando a construir una historia fantasiosa, y llenas de chimes que hieren la razón., y por tanto no podemos seguir sin colocar algunos textos y leyendas en el crisol crítico de la razón, y negarnos a concluir que Adán y el bisoño Noé nada tienen que ver con la Masonería por más que su presencia sea alegórica-simbólica.

Ese es mi empeño desde hace años,  y se inserta en una lección agustiniana tan simple como “ver y comprobar”, y demostrar no por lo que diga uno mismo, sino mediante la aportación de trabajos de eruditos y estudiosos,  hasta que punto nos hemos creado una historia “rosa”de la masonería, en la cual algunas cosas rechinan, y otras nos dan bastantes quebraderos de cabeza, cuando su realidad esencialista vista o analizada desde perspectivas críticas colaboran  a despejar  bastantes cuestiones que nos complican la vida.

No hace muchas horas llegaba a la mesa de un editor un trabajo que verá la luz no tardando mucho sobre Ritos Masónicos, y que concluí que era un trabajo respetable como así también lo entendió el editor,  pero estaba basado en teorías cuasi tópicas de hace 50años , las cuales   hoy no se sujetan a la luz  del conocimiento histórico tenemos , por más que el personal diga amén, salvo que queramos seguir alimentando tópicos y la historia a medida de a cada cual, hoy se siguen escribiendo esas cosas.

Esto si que deseo ponerlo en evidencia, no son teorías del que suscribe, o de los posible enemigos de la Orden como algunos nos condenan, son trabajos de investigación de Hermanos con espíritu crítico que han estado o están en una un otra Obediencia “dogmática o adogmática” da igual, pero que en todo caso han tenido la valentía de mirar a la historia cara a cara y poner en solfa algunas de las cuestiones que han llamado su atención, entre los que hay que citar por ejemplo de historiadores ingleses Knopp y Ward y luego franceses Ligou, Porset, Dachez, Negrier.. etc. sin olvidar a investigadores no masones como Stewenson que aporta nuevos datos para esa revisión metodológica e histórica

Es todo un trabajo de revisión histórica de la masonería que están rescatando con valentía masones y no masones, lo cual tuvo sus comienzos allá por la década de los 1950 y 1960, cuyo movimiento se generó desde las mismas filas de la GLUI, algunos de sus integrantes tras un atento y largo estudio de documentos comenzaron a poner en cuestión algunos de los tópicos históricos que manejamos en masonería y que por ejemplo dieron lugar al libro de Roger Dachez de la “Masonería Inventada”

Por tanto hay que decir que la “Querella” nace de una distorsión histórica que se articuló para conformar y conformarse con el stablisment político religioso dadas las guerras de religión que mediaban en esos momentos, es un tema largo y complejo, que además yo mismo tendría problemas en describir, pero que deja muy patentes e relatadas de forma documental, y lo hace alguien tan poco sospechoso de herejía masónica como Patrick Negrier, que nos viene a demostrar cómo todo ello incide en los rituales y como no en los desarrollos logiales; personalmente recomiendo algunos de sus libros en los cuales incide, una y otra vez en las temáticas de la ofensiva del anglicanismo, frente a otras corrientes religiosas protestantes que pugnaban en esos momentos en las logias y en el ambiente general de Inglaterra y que dan pies ciertos cambios y corrientes que se observan luego en las logias y de las cuales somos herederos.

Varias de las figuras que siempre me llamaron la atención fue las de Anderson y Desaguliers y sus membresías clericales, y más si cabe la figura tan agigantada de Anderson, al menos a la vista de un aprendiz masón como el que esto escribe, era por tanto una figura extraña ya que se iba tornando huidiza cuando se le buscaba por los textos españoles, en los cuales se le pinta de forma tópica y generalista si se aceptan a pies juntillas sus propuestas metodologías y legislativas como el catecismo ontológico de la masonería, sin embargo cuando se manejan fuentes francesas e inglesas como referencia, uno empieza a darse cuenta de que hay muchos claros y oscuros, no solo en las figuras de los promotores de las Constituciones de los francmasones, sino en el mismo texto andorsiano.

En ese sentido conocer la figura del Pastor Anderson es fundamental ya que fue una de las manos ejecutora, al menos de una parte de las Constituciones, tal vez la menos importante y la que nos ha metido en todo un patatal genealógico, aunque pese a ello su nombre ha bautizado el texto como las Constituciones de Anderson. Su nombre, al menos en la literatura española masónica, es “intocable” y que es como atacar al padre fundador…

En contraposición con esta postura de no cuestionar cosas que nos atañen, como es la figura de Anderson” contrastan vivamente que se da en otros ámbitos masónicos, a este respecto conviene no olvidar de que en 1905 un reputado miembro de la “Quator Coronati” Ch. Crawley comentaba que “a lo largo de todo el volumen de Anderson, este era muy denso, oscuro y desesperadamente estúpido”; de esta guisa se expresan R.F. Gould; H. Sadler; W. Begemann, este último por ejemplo acusa a Anderson de “falsear deliberadamente los orígenes y no ser fiel a las versiones originales”; el propio Wirth hace una demoledora descalificación de Anderson y hasta critica a la Gran Logia de Londres por haber dejado en manos de Anderson su prestigio con semejante obra; Lewis Edwars, también miembro de la “Quator Coronati” pone en evidencia los oscuros orígenes masónicos de Anderson, deja claro su interés de cara a la Orden, “ siempre subordinado a sus propias motivaciones y gloria y ambición”.

El Pastor Anderson para dar complacencia a los nobles y a la aristocracia inglesa y queriendo lucirse tras el encargo de Desaguliers, que para mi todavía es una incógnita de porqué Desaguliers medió o realizó ese encargo, de cuyas resulta le endosó a la Gran Logia de Londres, pasadas y pesadas herencias genealógicas, que además de ser pirateadas a otros colegas escritores, heraldistas y estudiosos históricos, hoy sirven para que nos pasen factura a otras corrientes masónicas, sin olvidar también que se las creído medio mundo y han jugado un papel importante a la hora de descalificar o de fijar criterios masónicos.

De este modo tenemos un amplio repertorio de autores como Le Forestier D. Knoop,o Daniel Ligou, a los que se ha de sumar el listado ya comentado de autores críticos, aunque no debe olvidarse que será M. Paillar quien escriba en un trabajo interesante pero de muy difícil acceso “La francmaçónnerie et le GDAU,. destructeur de son ideal” quien abra toda una brecha en ese sentido de analizar la figura de Anderson y su obra.

Se critica a Anderson por esa vieja costumbre de dar lustre y buscar orígenes nobles por aquello de hacernos dignos y hasta maravillosos, y si hasta me apuran hasta pudiéramos entenderlo y seria hasta perdonable si ello no contrajera otras conclusiones que distorsionan nuestra propia historia, y dan pie a diversas justificaciones como “regularidad, Tradición” etc.

En este juego de noblezas heráldicas que introduce Anderson en las Constituciones Masónicas, yo no las calificaría de Anderson, que me parece un impostor ya que no sólo traiciona el concepto que deseaba imprimir Desaguliers, y la Royal Society del espíritu abierto que se planteaba con la opción de la religión natural, como punto de partida para el encuentro del creyente, del agnóstico e incluso del ateo doctrinal, dejando al margen al ateo estúpido, tal como han venido trabajando en sus diferentes libros Patrick Negrier.

Volviendo a mal llamadas Constituciones de Anderson, si las analizamos en conjunto y hacemos un estudio comparativo como lo hicieron Paillar o Mereaux o el propio Ligou, vemos que Anderson mete la mano en el cajón historiográfico de otros autores y “construye” una genealogía muy propia e interesante, pero para sus propios intereses permitiendo además que la Gran Logia de Inglaterra se reclamarse como la auténtica heredera de la “Tradición Masónica”[1].

Por colocar un ejemplo que nos ilustre, un prestigioso profesor e historiador además de reconocido masón, planteaba no hace mucho un tema sobre Masonería y tradición iniciática y tras un repaso por todas las tradiciones habidas y por haber,[muchas de tipo cristiano], planteaba lo siguiente “Las Constituciones de Anderson, que es el texto fundacional de la masonería moderna (ediciones de 1723 y 1738)afirman que Adán fue el primer masón y también lo fue Noé, quien construyó el Arca , según “los principios de la Geometría y las reglas de la Masonería” Moisés es llamado “Maestro Masón General “ y cerraba este texto con la referencia a las Constituciones de Anderson , publicadas en la editorial Alta Fulla en 1998. [2]

Es evidente que el texto sirve de referencia “no tanto para hacernos tontos”, como dice el autor del artículo, pero sí para indicarnos que “las leyendas de los orígenes no pretendían historiar, sino instruir, conservar una Tradición y revelar ciertos misterios, puesto que se referían a una verdad y no a un hecho “.

Como vemos la famosa genealogía que Anderson se saca de la manga, o mangándosela a otros, sirve a la “regularidad” para endosar a la masonería un cierto espíritu tradicionalista y cristiano y hasta operativo que además va a contrastar fuertemente con la segunda parte de estas Constituciones  las cuales e vienen de mano de Desaguliers :  “las Obligaciones del Francmasón y los Reglamentos Generales

 Continuará…

Víctor Guerra MM.:. de RF - GODF


[1] No hay que confundir la Gran Logia de Inglaterra fundada en 1717 con la Gran Logia Unida de Inglaterra fundada en Diciembre de 1813, con la fusión de Gran Logia de 1717 con la Gran Logia de 1751.

[2] Hay que comentar que las Constituciones de Anderson publicadas en 1723 fueron conocidas por las primeras logias francesas por la intermediación de las logias de Países Bajos y Alemania, y traducidas del inglés por Jean Kuenen en 1741. Diputado Gran Maestro de las Logias regulares de Holanda. En 1746 habrá otra edición un tanto diferente. Y las ediciones de la Tierce no son una traducción, sino una adaptación de los textos andorsianos.

jueves 29 de octubre de 2009

EL INTERES DEL RITO FRANCES: la web del Círculo de Estudios RF “Roëttiers de Montaleau”


Transcurridos los primeros seis meses del lanzamiento de la web del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau, hemos creído interesante hacer un balance general y una lectura de los objetivos asumidos desde su creación, así como una valoración del seguimiento de la misma.
Desde el equipo que dirige este Círculo de Estudios, presidido por el Q.•. H.•. Víctor Guerra, se aprecia una satisfacción por el hecho de haber puesto a disposición de aquellos interesados en el Rito Francés y en especial para sus practicantes, un material de base tanto en las zonas de libre acceso como en las áreas para miembros. Este material, que trabaja sobre los fundamentos desde diversas ópticas, rituales, simbólicas, históricas y de opinión actual, permite aclarar toda una serie de conceptos y usos erráticos, que por diversas razones que merecen un análisis a parte, se han venido llevando a cabo en muchas logias hispanoparlantes tanto a nivel ritualístico como simbólico e histórico.


La falta de un material bibliográfico de calidad contrastada en nuestra lengua, fue uno de los motivos que impulsó la creación del propio Círculo, así como establecer un grupo independiente de encuentro con hermanos y hermanas de distintas Obediencias, donde contrastar experiencias, elaborar y desarrollar planes de investigación, así como vías de divulgación y accesibilidad de materiales para sus miembros y estudiosos en general. Hemos de agradecer el apoyo externo de prestigiosos e Ilustres Hermanos, franceses y belgas en especial, como Ludovic Marcos, Patrick Négrier o Jean van Win, entre otros, quienes en todo momento de forma desinteresada y fraterna nos han brindado su colaboración, ya bien sea con sus aportes temáticos particulares, como resolviendo cuestiones planteadas sobre diversos ámbitos masonológicos, simbólicos o ritualísticos.

A nivel de membresía, que por cierto es gratuita, choca la baja solicitud de miembros del estado español, tal vez más acostumbrados al mantenimiento de unas dinámicas logiales de trabajo más cerradas y menos acostumbrados a la autoevaluación y autocrítica en cuanto a sus particulares prácticas en el Rito Francés, muy frecuentemente interferido por herencias ajenas provenientes de otros Ritos o Sistemas, que en ocasiones presentan distorsiones en cuanto al mensaje intrínseco del mismo, sobretodo en asociaciones simbólicas que no corresponden a la tradición de los “Moderns” y que han dado lugar a ciertos Usos de “aluvión” que, con todo respeto, merecerían ser reconsiderados. Esto lleva a la chocante paradoja de encontrar un profundo desconocimiento en algunos elementos troncales del RF con independencia de la modalidad del mismo practicado, y que son su característica propia y diferencial, marca de la herencia directa del Rito de Fundación de la francmasonería de principios del XVIII. Este bajo número de miembros españoles ha cambiado momentáneamente su tendencia debido a la puntual incorporación masiva de una Logia y un Soberano Capítulo, si bien no deja de maquillar el interés (o presuntos recelos o desconfianzas) que en cambio no han mostrado otros países como México, USA, Colombia (con su Gran Capítulo General del RF), e incluso Brasil, con un importante número de visitantes y miembros, tal vez debido a la presencia del "Supremo Consejo del Rito Moderno" con sede en este último estado, a quienes estamos profundamente agradecidos por sus muestras de interés y solicitud a la hora de brindar todo tipo de apoyos.
Si bien un elevado número de visitas se producen desde Network, la extrapolación aproximada de las 4550 visitas recibidas hasta el momento nos deja una lectura porcentual como sigue:


México 30%
Brasil 25%
Estados Unidos 15%
Colombia 6%
Uruguay 6%
España 6%
Francia 3%
Bélgica 3%
Argentina 3%
Otros 3%


En este periodo de tiempo se han llevado a cabo 82190 descargas de archivos correspondientes a artículos y trabajos diversos, lo que da una media cercana a los 14000 mensuales, lo que supone unos18 artículos por visita, derivándose de esto, más que una lectura in situ, un acopio de material para posterior análisis, lo cual satisface nuestras expectativas originales en cuanto a la finalidad de esta web.


La incorporación al Equipo de Investigación y Proyectos de la Q.•. Hna.•. Lila Lorenzo de México, V.•. M.•. de la R.•. L.•. La Fayette, hace que sean, junto al Q.•. H.•. Rodrigo Álvarez Reynal, dos valiosísimos miembros de este Equipo de trabajo los procedentes de este país, que se da el caso, ocupa el Nº 1 en el ranking de seguimiento.
En las líneas de trabajo abordadas por dicho Equipo de Investigación y Proyectos, cabe destacar:


1) Traducción comentada y completa en lengua española del “Régulateur du Maçon” de 1801, incluyendo los Trabajos de Banquete incorporados en el mismo. Esta versión ritual es practicada en estado “puro” en castellano y catalán por una Logia en España, la R.•. L:•. Lux Veritatis del Grande Oriente Ibérico, así como en español por una Logia mexicana de Investigación de Rito francés adscrita a la R.•. L.•. Via Hermeticae Collegia, únicas en trabajarlo en esta lengua que tengamos constancia.


Si bien es cierto que en España se practica en algunas Logias una versión muy próxima tomada de la GLNF, no es menos cierto que ésta plantea la lectura del Prólogo del Evangelio de San Juan, Obligación sobre el V.L.S., modificación y distinta distribución de Oficiales, así como otros detalles que se alejan un tanto del espíritu y forma original del Régulateur de 1801.


Esta obra ritual aparecerá en breve editada por masonica.es calculamos que en un mes y de forma gradual y progresiva.
2) Investigaciones y recopilación de fuentes documentales sobre e l Rito del "Mot de Maçon" (Mason Word). Posibles publicaciones posteriores.
3) Traducción de bibliografía fundamental de diversos autores de referencia sobre el Rito Francés. A tal efecto masónica.es creará una colección Círculo de Estudios del RF “Roëttiers de Montaleau”. En el primer semestre de 2010 se espera tener a punto las primeras obras una vez contando con el permiso de sus autores.


Éste es, a grandes rasgos el balance de trabajo de estos seis meses que, si bien obviamente podrá mejorarse, indudablemente se está llevando a cabo con total entusiasmo, esfuerzo y dedicación, con pleno amor hacia el Rito Francés y a nuestra Orden en general.
Solo nos resta dar las gracias a aquellos que nos siguen y, por supuesto, a todos nuestros colaboradores y miembros.
Para cualquier consulta pueden dirigirse a secretaria@ritofrances.eso presidente@ritofrances.es

Víctor Guerra M .•. M.•. Gran Oriente de Francia  (Presidente

Joaquim Villalta M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico (Secretario)

Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

lunes 12 de octubre de 2009

UNA VISION MAS DEL RITO FRANCES

 

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En 1717 se forma la Gran Logia de Londres. En esa misma década de 1720, se establece a partir de un viejo fondo ritual de la masonería operativa escocesa, enriquecido con elementos ingleses, de un sistema en tres grados conocido por la publicación en 1730 del Masonry Dissected de Samuel Prichard.

La francmasonería que se establece en Francia hacia 1725, es la que viene de la mano de los exiliados religiosos y políticos británicos, de cuya resultante es la Gran Logia e Londres, de inspiración Moderna.

El Rito de los futuros “Modernos “ se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parecen tener nombre. A partir de este rito, en Lyon y en Alsacia, se van a elaborar importantes contribuciones judías, crísticas, y caballerescas –y neo- templarias y el Régimen Rectificado.

La aparición de otros sistemas masónicos, casi siempre " escoceses ", hace que la voluntad del Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito " Moderno " calificado en 1785-1786 de “Francés”. En el seno del Gran Oriente de Francia, para los grados azules, y en la 4ª Cámara de Grados creada en 1782, en el seno del Gran Capítulo General de Francia, algunos hermanos, en particular, Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau, fueron quienes llevaron a cabo este trabajo.

En 1785, se fija como tal el modelo francés. A los tres grados simbólicos de espíritu “Moderno”, se añaden cuatro órdenes superiores: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz. En 1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas. Si con todo el conjunto se designa bajo el nombre de Rito Francés, algunos de los cuatro grados superiores son quizá franceses, pero la realidad es que los tres primeros grados son de origen inglés Moderno. El objetivo en realidad consiste en distinguirse de los distintos sistemas llamados “escoceses”, muy a menudo elaborados o sintetizados en Francia, pero que raramente vienen o proceden de los usos masónicos de Escocia.

Pasada la última Revolución, en 1801,el 1e Gran Oriente lo fija haciéndolo imprimir en el “Regulateur” Se tendrá en cuenta que el a principios del siglo, dicho Regulatuer du Maçon (1801)está inspirado del Rito en el de los Modernos, y en la Guide des maçons Ecossais (1803), en parte inspirada en el Rito de los “Antiguos”, texto de referencia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, ambos divergen más sobre la forma que sobre el espíritu. Con todo la competencia de estos dos ritos conduce a un efecto de autentica denominación

En el siglo XIX' , Rito Moderno se convierte en el equivalente de lRito Francés. Por ello Vuillaume emplea los dos términos, ya que se aplica tanto a los tres primeros grados como a los cuatro órdenes superiores, pero uno u otro término es históricamente cuestionable cuando designa el conjunto.

Este término de Rito Francés va a imponerse mientras que el de Rito Moderno va cayendo en desuso en el último tercio del siglo XIX " . Tengamos en cuenta mientras que en Bélgica, los s problemas lingüísticos- nacionales no impusieron el adjetivo “Francés”, ya se utiliza siempre el calificativo de “Moderno” . En cualquier caso, durante todo el siglo XIX” la diferenciación entre Régimen Francés y el Escocista va a ir creciendo. Y si bien el Rito Francés es mayoritario en el seno del Gran Oriente de Francia, no es menos cierto que algunas de sus logias trabajan en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Siendo por ejemplo mayoritarios los Capítulos dedicados al REAA )

En 1858, se publica una nueva redacción del Rito Francés denominado de Murat, que fue Gran Maestre , “ideológicamente”, el texto apenas si es diferente del Regulateur. El nuevo modelo sigue definiendo la masonería de manera “clásica”, y dentro de la tradición andersoniana. Aunque permanece en la herencia de la filosofía de las Luces, y dentro de un espiritualismo bastante insípido y bastante borroso para no obstruir demasiado la libertad de las conciencias. Tengamos en cuenta mientras que tras este primer paso y “limpieza” la Obediencia tras la enmienda Charles Duez, adopta el 13 de abril de 1849, y precisa que la francmasonería “tiene por base la existencia de Dios y la inmortalidad del alma”.

Después el Convento de 1877 sus resoluciones conducen a retoques más intrépidos y es cuando en 1879, el Gran Colegio de Ritos encargado por el Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia hace desaparecer de los rituales las fórmulas abiertamente religiosas, como es la referencia al Gran Arquitecto del Universo, y los deberes hacia Dios al 1°, y la explicación metafísica de la letra “G”; en el 2° grado la invocación de Dios y la señal de horror al grado de Maestro

En 1886, una comisión de 12 miembros, presidida por el abogado Louis Amiable (1837-1897), procede a una nueva revisión adoptada en Consejo de la Orden la 15 16 de abril. El nuevo ritual francés, tomará el nombre de su principal redactor, y se acompaña de un “informe sobre los nuevos rituales para las logias” redactado por el mismo Amiable. Esto explica que el nuevo texto, en parte inspirado en los rituales del Gran Oriente de de Bélgica, se refieran en gran parte al positivismo. Su filosofía general es la de “neutralidad entre las distintas creencias” y el hecho de que " los datos evidentes proporcionados por el estado actual de la ciencia debían ser aprovechadas”. Daniel Ligou presentó las violentas críticas dirigidas al ritual de Amiable por Oswald WIRTH (que se puede encontrar en este mismo blog) . Amiable presentó un informe adoptado por el Gran Colegio de Ritos y trasmitido al Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia en todas las logias en marzo de 1896,lo que cerró temporalmente el debate.

Durante este medio siglo, los cuatro órdenes superiores cayeron en desuso. El ritual Amiable, un tanto modificado en 1907 bajo la autoridad del Gran Comendador Juan-Bautista Blatin, permanecerá en estas condiciones hasta 1938, fecha en la que la iniciativa de Arthur Groussier, entonces Grande Maître del GOdF por novena vez adopta un nuevo modelo del Rito Francés. La nueva versión es una tentativa de intentar una vuelta a las fuentes simbólicas del sistema francés, y no una nueva molienda aún más ultra positivista.

En 1955, se difunde la versión definitiva del ritual Groussier, ligeramente arreglada en la forma y bajo la autoridad de Paul Chevalier, es imprimido y difundido A pesar de algunas contribuciones y algunas adiciones presentadas por cierto número de logias, el ritual Groussier está siempre en vigor.

En el largo trabajo de reconstrucción de las obediencias en la posguerra, los masones eruditos volvieron a las investigaciones iniciáticas o simbólicas deseando encontrar o revivificar las potencialidades de la tradición masónica francesa del siglo XVlII, hereditario de los Modernos.

Así pues, en el GOdF , los masones se lamentan que los hermanos atraídos por el simbolismo y el respeto de las prácticas rituales dejen el Rito Francés para optar por el escocismo . Este pequeño grupo piensa que se pueden reconciliar la opción simbólica y el rigor ritual en el Régimen Francés. Con el acuerdo de Francis Viaud, entonces Grande Maestro del GODF, se decide “despertar” el Rito Francés en su versión original. A tal efecto se crea la Logia del Devoir et de la Raison (1955). Sus miembros habrían podido utilizar el modelo impreso del Regulateur de (1801). Ellos prefirieron intentar reconstituir el Rito Francés a partir de este último, pero incluyendo adiciones extraídas de distintos documentos del XVlII siglo, un ritual cercano al que se practica en la adolecente francmasonería francesa. Así nace el Rito Moderno Francés Restablecido “Moderno”, (RF Retabli) puesto que se inscribe en la tradición de la Gran Logia Inglesa de los Modernos “Franceses” ya que es fiel a la versión establecida en Francia y traducida al francés “Retablí” para afirmar que el texto es el resultado de un trabajo de reconstrucción, recomposición y restituciones históricas, simbólicas y filológicas.

En la actualidad, el Rito Francés Groussier es ampliamente dominante en el seno del GODF donde es practicado exclusivamente por 100 logias (86% del personal) y también por la a Gran Logia Mixta Universal , siendo ligeramente mayoritario en la Gran Logia Mixta de Francia. Desde 1972 se practica también en la Gran Logia Femenina de Francia ya que el GODF le concedió una “patente” “francés” a la obediencia femenina.

El Rito Moderno Francés Restablecido es utilizado por 7 logias del GODF, mientras que otros cuatro talleres de esta obediencia construyen el Rito Francés Antiguo, versión vecina el Rito Francés Restablecido. Algunos hermanos de la Rue Cadet , fundadores o afiliados a la Gran Logia Nacional Francesa Ópera, que se ha convertido en Gran Logia Tradicional y Simbólica Ópera aportan en 1958, él Restablecido a la nueva obediencia donde un décimo de los talleres lo utilizan aún. En 1968 los hermanos que fundan la Logia Nacional Francesa aportan el Rito Moderno Francés Restablecido que dará, después de un largo y meticuloso trabajo “de arqueología simbólica” y buscar y encontrar documentos más originales, terminará aportando el Rito Francés Tradicional.

Tras la entrega de la “Patente” del Rito Francés por el GODF a la Gran Logia Femenina de Francia, algunas logias femeninas adoptan también el Rito Francés Moderno Restablecido.

La Gran Logia Independiente y Simbólica de los Ritos Unis-Humanillas que es una escisión de la Logia Nacional Francesa, cuenta también algunas de su logias con el Rito Francés l Restablecido., y en el seno del GODF 39 logias y algunos talleres de la Gran Logia Femenina de Francia adoptaron el Rito Francés Moderno según el Regulateur de 1801.

En 1978, hermanos de la Logia Nacional Francesa se incorporan a la Gran Logia Nacional Francesa aportando al Rito Francés Tradicional. Londres, que lo encontró demasiado " cristiano”. Por eso la obediencia del bulevar Bineau prefirió adoptar el Rito Francés según el canon del Regulateur de 1801. En la actualidad, un centenar de talleres de la Gran Logia Nacional Francesa lo practican.

Este complejo panorama muestra cuánto tienen las ecuaciones (Rito Francés = Gran Oriente de Francia y Rito Francés = versión Groussier) de complejidad las cuales merece la pena matizarlas. Además, este cuadro no tiene en cuenta distintos retoques o redacciones aportadas por los masones logias a cada unan de las tres grandes versiones del Rito Francés, ni de las peleas, y los discurso de los unos contra los otros para probar la autenticidad, la historicidad y la veracidad de las distintas redacciones poco " ortodoxas ". En cualquier caso, el Rito Francés utilizado en una de las tres versiones “históricas”, son muy prójimos en la forma y a veces no son tan diferentes en el espíritu, apuntando que tal Rito ya no es tan mayoritario en la francmasonería francesa, donde se acepta y se incorpora con mucha asiduidad - por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA)

Hyvert Messega.

viernes 2 de octubre de 2009

LOS MITOS Y LA REALIDAD EN EL RITO FRANCES

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. La Masonería Capitular es tan antigua como la Masonería misma; sabemos que ésta nos viene de Inglaterra en los años 1725 y que, desde esa época, el grado de “Maestro” es considerado como un “Alto Grado” concluyendo el curso que conduce del aprendiz al compañero. Pero la muerte de Hiram no puede ser quedar sin consecuencia, y muy temprano, en los años 1750, se desarrollan escalas de grados que tendrán por función vengar la desaparición del Maestro. Se han seguido un multitud de sistemas, todos reclamando patentes apócrifas o perfectamente imaginarias, hasta tal punto que hacia 1760 se puede hablar con Gaston Martin de “revoltijos de altos grados“. ¿Cómo fue esto posible?

Habrá que volver hacia la Historia que no solamente hace entender el pasado, sino que domina el presente. La Masonería aparece en Londres en 1717, en el movimiento de la Royal society; ella sólo tiene por objeto reunir, en una Inglaterra llamada Reino Unido después de la anexión de Escocia, a los hombres “libres y de buenas costumbres” que, sin que importen sus confesiones particulares, tienden a trabajar por el bien común. De golpe todo lo que divide es suprimido de la Asociación, la política, la religión y la mujer. Esos factores de discordia son puestos entre paréntesis; lo que importa es el comercio, el commercium. Hay que hacer notar, aparte, que las Constituciones llamadas de Anderson no asignan ninguna meta a la Institución y que, en el espíritu de su tiempo, ellas se conforman solamente con separar de la Asociación “al ateo estúpido y al libertino irreligioso”. Sin querer volver sobre esta fórmula cien veces comentada, haré observar que nos encontramos inmersos en el régimen de la civilización cristiana y que, a pesar de la separación protestante, Europa está dominada por el Romanismo católico. El ateo es estúpido porque el no comprende que su interés es fingir la creencia, y el libertino, perdido en su particularismo, olvida lo que reúne - ¡ quod religat !.

Desembarcando en Francia, vía Dunkerque o Burdeos, la situación no es la misma, y la hija natural del protestantismo como decía Lantoine, tendrá que acomodarse al régimen de pensamiento impuesto por Luis XVI. La revocación del Edicto de Nantes está todavía en vigor. La masonería se hace católica, pero sin estados de alma. Cien testimonios confirman que ella fue ortodoxa en materia de política y de religión y que no pretendió jamás comandar en el Te Deum o manifestar su pertenencia al poder. Era la única condición que se le exigió para existir.

La logias convivenciales

Para tener una idea del paisaje masónico en los años precedentes a la Revolución, citaré dos testimonios que permiten corregir la vista retrospectiva que algunos se hacen para definir la misión fijada por el Gran Oriente, en los momentos de su constitución, es decir, en los años 1772-1773. El primero es el testimonio de María Antonieta que responde a las inquietudes de su hermana concerniente a la Orden masónica en Austria.

“Yo creo que te inquietas mucho sobre la Francmasonería en lo que concierne a Francia; Ella está lejos de tener aquí la importancia que puede tener en otras partes de Europa, por la razón de que todo el mundo lo es; sabemos así todo lo que pasa; ¿Dónde está el peligro? Tendríamos razón de alarmarnos si fuese una sociedad secreta y política; el arte del gobernar es al contrario dejarla expresarse y ver que no es mas de lo que es en realidad, una sociedad benéfica y de placer; donde se come mucho, se habla y se canta, lo que le permite al Rey decir que donde la gente canta no se conspira; no es sin duda una sociedad de ateos declarados , porque, tal como me dijeron: Dios está en todas las bocas; se practica mucho la caridad, se cuidan los niños de los miembros pobres o fallecidos; se casan sus hijos; no hay nada de mal en eso. Días pasados, la princesa de Lamballe fue nombrada Gran Maestra en una Logia; ella me contó todas las bellas cosas que le dijeron, pero se vaciaron tantos más vasos como se cantaron coplas”.

El segundo testimonio es el del marqués de Chefdebien -Eaques a capite galeato en la masonería reformada - que en un texto desconocido titulado: Disquisiciones masónicas presenta la Logia como un lugar de convivencia, ajeno “a todas esas masonerías complicadas y científicas” -él se refiere a los múltiples regímenes que se desarrollan exponencialmente en los años 1760. El banquete copioso y alegre, precisa, es el verdadero desenlace de todos los preludios en donde habíamos recibido parientes y amigos, y se permite a título de prueba algunas travesuras inocentes. Finalmente este desenlace a la vez picante y honesto se concluye por algunos actos de beneficencia y liberalidades que los Hermanos no se privan de ejercer en calidad de masones y como hombres sensibles y bien criados.

Estos dos textos, que son testimoniales, presentan la logia como un lugar de sociabilidad y a la masonería como una institución de beneficencia y lo que llamaremos luego la iniciación, es descrita como una travesura inocente. Estos testimonios que podrían completar otros como los del marqués de Luchet y los del varón de Tschboudy, atestiguan que la masonería de la Ilustración -aquella de la que somos, para bien o para mal, los herederos- está más ligada a los valores que son extensivos a la Humanidad, los de beneficencia y de urbanidad, que a los valores filosóficos o religiosos y mucho menos esotéricos, incluso si es verdad que muy pronto, - tenemos el ejemplo con el Capítulo de Clermont -, una masonería paralela se va a desarrollar dándose por misión el completar los grados simbólicos tal como fueron descritos por primera vez en la Masonería disecada de Samuel Prichard.

El Conde de Clermont

Esta alta masonería es incontestablemente de origen francés; no se encuentran trazas de ella en Inglaterra y las referencias a Escocia son todas ellas posteriores. Agregaremos que ella no concierne más que a un número extremadamente reducido de masones y si creemos a Daniel Ligou, la masonería Templaria o Reformada no aglutina en Francia sino a unos doscientos Hermanos. ¿A qué necesidad respondería ella?. Un intento de respuesta fue dada por el conde de Clermont que era el Gran Maestro de la Orden hasta 1771; He aquí lo escrito por una gaceta del 15 de marzo de 1774:

“Dicen que el conde de Clermont está muy enojado por no poseer mandato (…) Así tendría tiempo de hacer fortalecer la Orden de los francmasones de la cual él es el Gran Maestro. Él ha proyectado nuevas constituciones tanto par los hermanos como para los maestros de logias. Él debe alejar a todo el que no es un gentil hombre o un buen burgués. Se ha dicho que sobre este punto la policía ha detenido a varios que exigían dinero a los recipiendarios. Todo se hará en lo sucesivo con nobleza y dignidad”.

Además de hacernos saber que es el conde de Clermont quien llamó a la policía, este testimonio nos enseña que, en los años 1740, sin ser por lo tanto popular,  la masonería se desarrollaba en el tercer orden de la sociedad, lo que tiene por efecto contrastar el prejuicio nobiliario del conde de Clermont. Añadamos que el Capítulo de Clermont es indudablemente la primera estructura de los Altos Grados masónicos, lo que nos lleva a pensar que lo que devendría la matriz del Escocismo obedece a una lógica de clase que pretende separar al pueblo del Arte Real. Esta hipótesis que apuntala la correspondencia del Gran Maestro publicada por Clément o por el Abate Pérau que evoca la masonería de “faubourgs” es el indicativo de una fractura que retumbará desde esa época y por largo tiempo en la masonería. Pero la empresa será vana y en ese panorama, veremos pronto desarrollarse una masonería capitular inscrita en el hilo de los tres grados simbólicos y, en particular, el de Maestro.

Las fundaciones

Cuando el Gran Oriente se constituye sobre los escombros de la Gran Logia, su primer gesto es de asegurarse de la regularidad de las logias de su correspondencia, verificando sus patentes; tan sólo algunos Maestros de Logia expulsados, rechazaron plegarse a la regla impuesta por el Gran Oriente y se constituyeron en el Gran Oriente de Clermont que perdurará hasta 1779, fecha en la cual se operará una reunificación de la masonería francesa; la segunda preocupación del Gran Oriente será la homogenización de los Altos Grados que estaban peligrosamente multiplicados. La tarea no era fácil, pues aparte del hecho de que todos los sistemas se fundaban sobre patentes imaginarias o apócrifas, ellos estaban en manos de Potencias autónomas que sin duda no se entregarían en cuerpo y alma al Gran Oriente, sin contrapartida, ya que se trataba de verdaderos fondos comerciales. El Gran Oriente pone en marcha en 1773 una Comisión de Grados en la que figuraban Bacon de la Chevaliere, el conde de Stroganoff y el baron de Toussainet, pero la Comisión se revela rápidamente ineficaz. Por otra parte, la viejas estructuras capitulares de la Gran Logia, aún cuando ellas estaban en total decadencia, rechazaban comunicar sus cuadernos de grados; será necesario esperar hasta 1780, luego de la constitución de un Soberano Consejo Sublime Logia Madre Escocesa del Gran Globo Francés, Soberana Gran Logia de Francia, por que Labady propone al Gran Oriente, vía los Filaleteos, una transacción reuniendo el Soberano Consejo y aquel de los Echarpes Blanches de la Logia des Amis Réunis que animaba Savalette de Langes. Finalmente, y yo abrevio, como la oferta no tiene buen resultado, Labady entrega los archivos y la estructura capitular de la antigua Gran Logia que renace de sus cenizas en la forma del Gran Capítulo General de Francia, en 1786.

Unificación

Un gran paso acaba de darse, pero otra cosa fueron con los Directorios Escoceses. Desde 1773, Bacon de la Chevaliere se mostraba favorable a la integración en el seno del Gran Oriente, pero éste, del cual él era miembro, no parecía para nada apurado de fundirse en la nueva estructura y le costó esperar hasta 1776 para que un Tratado de Unión fuera firmado y reconociera su especificidad. Existía por último un tercer grupo, el de la Madre Logia escocesa de Francia que lleva el título distintivo de Contrato Social con el cual el acuerdo fue más difícil pero que se realizó finalmente en 1781 obligándola a abandonar su título de Madre Logia, pero autorizándola a crear Talleres superiores.

Esta política de reconocimiento debía permitir al Gran Oriente controlar todas las masonerías paralelas que amenazaban su autoridad. Procedía de la misma manera con los grupos menos importantes, como aquel creado por la familia Chef-debien, llamada Rito primitivo de Narbona, la Vieille bru de Toulouse y l’Anglaise de Burdeos. Será lo mismo con el Grand Chapitre de Rose Croix del Dr. Gerbier, y más tarde con Heredom de Kilwinning de Mathéus. En 1786 es el Gran Capítulo General quien en acuerdo con el Gran Oriente confiere los grados superiores donde se propone una síntesis en cinco Órdenes, lo que le permite controlar los grados simbólicos, que son su vocación, y vía el Gran Capitulo General, el de Elegido, el de Escocés Caballero de Oriente y el de Caballero Rosa Cruz.

El Gran Capítulo General es históricamente el heredero de diferentes tradiciones capitulares donde la Gran Logia, a través de sus diferentes Consejos (Príncipes de Oriente, Emperadores de Occidente) había sido el propulsor, el ofrece en 1786 la síntesis de la masonería escocesa -entiéndase esta palabra sin ningún significado geográfico-, capitular. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado es más tardío; él procede de un rito de perfección de veinticinco grados de origen Bordelés, que después de haber transitado por Charleston y Santo Domingo, es traído en su forma actual desarrollado en 33 grados por De Grasse Tilly en 1810.

Este rito pretendidamente antiguo tenía la ventaja, en la atmósfera contrarevolucionaria que reinará en Europa justo hasta 1848, de ser francamente deista y ofrecer un compromiso aceptable entre el liberalismo filosófico hijo de la Ilustración y la nostalgia romántica de viejos dogmas. La multiplicación de los Altos Grados no es sin relación con la sed de distinción, que la sobriedad de las cuatro Órdenes del Rito Francés no estaba en condiciones de satisfacer.

Charles PORSET

miércoles 23 de septiembre de 2009

LAS BASES DE TRABAJO RITUAL. LAS DIVULGACIONES Y CATECISMOS Siglo XVIII

Muchos Hermanos les dan vueltas a los rituales de su Obediencia, y le ven o encuentran incongruencias, contradicciones, errores de traducción, o de copia…. Hay de todo como en botica.

Intentar emendar esos errores, o disfuncionalidades, o saber de dónde vienen o como se producen estas digresiones, nos obliga a un rastreo por diversas fuentes, que por cierto no siempre son de fácil alcance y en ocasiones requieren aplicadas búsquedas e indagaciones, en unos casos ello puede resultar más o menos gratuito, sabiendo que la inversión de tiempo no es un problema, y en otras ocasiones pues debemos ir armándonos de todo un conjunto de herramientas, catecismos, cronicones, rituales, que como digo unas veces es gratuito y otras veces debemos gastarnos unos cuantos euros para poder ir teniendo a nuestra disposición un compendio lo más amplio posible de las bases históricas y rituales.

En ese intento de ayudar a todos aquellos que trabajan en los temas ritualísticos, sobre manera en el Rito Francés, nace el Circulo de Estudios del RF Roettiers de Montaleau, y este propio blog de Rito Francés, y ambos dos, desean ayudar a poder conseguir parte de esos trabajos o herramientas que usamos, pero también con la finalidad de superar la densa obscuridad en la que hemos trabajado los demás durante mucho tiempo

El Maestro Masón es autodidacta, es un buscador del descernimiento, y por tanto esa búsqueda de fuente es un trabajo arduo, y si uno no es un avezado masonólogo, pues debe sabe que tal trabajo se desarrolla sobre la base del ensayo y error, o sea mucha lectura y contrastación, hasta ir dando con el venero que nos proporcione esa ansiada recompensa, personal y masónica, como ahora es mi caso, pero eso requiere como digo cientos de lecturas y a la vez que uno va avanzando, debe contrastar todo ello con otras fuentes que nos puedan ayudar a situar correctamente el trabajo masónico que estamos abordando

Es por eso, que tomando los trabajos de Vigier, y otros estudiosos al uso, traigo hasta estas páginas una descripción y origen de las distintas herramientas que se usan para el esclarecimiento ritual, para avanzar en los trabajos comparativos entre usos masónicos, o efectuar la contrastación en cuanto a alocuciones o símbolos, de usos y costumbres,. Para ello además de leer a otros autores, en genera, acudimos a otro tipo de publicaciones como son los catecismos, y las divulgaciones, bien sean del siglo XVII del siglo XVIII, o de los siglos siguientes según lo que busquemos.

En cuanto a los textos más antiguos, en nuestro caso, son publicaciones que recogen versiones de origen “Moderno”, y otras de origen o desarrollo “antiguo”; e incluso algunos son el punto de confluencia común entre ambas ramas ritualisticas masónicas, lo cual nos sirve para contrastar y ver las evoluciones o nuevas presencias, eso sí no hay que perder de vista que muchos de ello está mezclado con los usos estrafalarios y pomposos de la época, y no olvidándose de que en general la mayoría de ellos fueron construidos con el objetivo de desprestigiar a la masonería.

Son textos, en cierto modo antimasónicos, que no por ello nos dejan de ayudar a comprender la realidad de aquellos momentos, y esto debemos saberlo y tenerlo claro, y también muy definido para no caer en tergiversaciones al uso. Dichas publicaciones son las únicas referencias escritas de usos y formas que tuvieron su desarrollo en tales épocas, de los cuales nos quedó muy poca información, salvo estas divulgaciones.

Debemos tener en cuenta que prácticamente no había rituales escritos, sino que los trabajos masónicos se hacían de forma oral, recogiendo las modulaciones de unos Maestros a otros y de unas logias a otras, todo ello de forma oral, de ahí que las fuentes sobre prácticas rituales hayan sido en general informaciones venidas desde la perspectiva de observadores de fuera de la masonería, y en todo caso, los rituales que pudiera haber en esos momentos eran más bien escasos, ya que se trataba de manuscritos para uso propio de la logia, y no se divulgaban como luego se hizo con los catecismo, divulgaciones, o como actualmente se hace con los rituales.

Tras las divulgaciones inglesas, en Francia durante la primera mitad del siglo XVIII se dio de forma muy intensa la irrupción en medio de la sociedad del momento distintas obras sobre temas masónicos, algunas de ellas han llegado nuestras manos por acciones como la de Google books.

Entre las divulgaciones más famosas tenemos la del Masson Dissected de Samuel Pritchard publicada en Inglaterra antes de 1730,

Esta divulgación tuvo muchas traducciones, y muy variadas versiones en la forma; Patrick Negrier da como fecha de traducción al francés de esta obra en 1743; constituyó parte del desarrollo ritual de muchas logias, ya que esta divulgación funcionó a modo de ritual, llegando a afectar hasta el mismo fondo del trabajo de Pritchar. Por poner un ejemplo, en la traducción al francés (L´Origine et la declaration misterieuse des francs.maçons) se adjuntó un texto por parte de los autores de la traducción en el que se indignaban de la pretensión de la masones jacobitas (católicos) de recoger una anterior crónica con una crítica al Gran Logia de Francia.

Una de estas versiones en lengua francesa y procedente del alemán es la Receptión d´un Frey –Maçon, publicado en 1737 en Paris, traducido en varias lenguas y difundido en ese tiempo.

Su autor fue René Herault que era Teniente General de la Policía de París, y con cuya obra pretendió poner en ridículo los trabajos de las logias de aquellos momentos, y hoy constituye un interesante documento de contraste para saber y conocer los usos rituales de aquellas épocas.

Un poco más tarde en 1738 se publica en Inglaterra, pero en francés La Reception Mysterieuse, texto anónimo de unas 68 páginas, que muestra unas nueva páginas originales, y las demás pues son parte de los trabajos antes apuntados, pero como el autor no es un masón, pues tiene importante errores que hay que tener en cuenta a la hora de las contrastaciones, o de los trabajos comparativos, lo cual debido a esos errores lo hace ser un texto poco interesante.

En 1742 de la mano del Abad Pérau, tenemos unos de los textos más interesantes de la época, Les secrets des Fran-maçons (Ginebra 1742) en las primera edición dice el tal Perau, que no es masón, cuestión que luego rectifica en la edición de 1744, donde se presenta como antiguo masón, cuestión que confirma Travenol, que confirma y critica las omisiones de la primera edición.

En las ediciones posteriores se irán complementando con la incorporación de varias canciones masónicas y algunas piezas de poesía.

Le Catechisme des Francs-Maçons (1744) publicado en Jerusalén y también en Limoges por Louis Travenol con el seudónimo de Louis Gabanon. Se trata de una obra importante que viene de la mano de un periodista y escritor conocido y que nos aporta una completa descripción del 3º Grado de la época, además de incorporar diversas ilustraciones, lo cual fija de forma homogénea el ritual que conocemos hoy, ya que irá incorporando cuestiones suplementarias como la descripción los signos y sus expresión simbólica.

Travenol escribirá en 1747 La Desolation de Entrepreneurs Modernes du Temple de Jesrusalen, y más tarde. En 1749 Le Nouveau Catechisme que recoge las practicas de “los Modernos” o sea que es uno de los documentos de referencia para el Rito Francés.

La Franc-maçonne ou Revelation des Mysteres des Franc-Maçons, el cual fue publicado en Bruselas en 1744, siendo uno de los documentos más favorables de la época para con la masonería, eso sí abandonar el estilo pomposo y ceremonial.

Las primeras páginas transcriben los esfuerzos de un autor femenino por obtener de su marido y amigos el secreto de los francmasones, tras el fracaso de los intento el truco permitirá la exposición de los primeros tres grados y la tres reproducciones: Adam, Eva y el Árbol del Conocimiento… etc..

La idea que siguen estas divulgaciones es la sembrar la confusión entre el posible público lector público y también con relación a los divulgaciones precedentes. Esta acusación, ya observada, tendrá vigencia tanto para esta publicación como para la siguiente.

Le Parfait Maçon ou les Veritables Secrets des quatre Grades d´Aprenti, Compagnon, Maitre ordinarie et Ecossais de la Franche Maçonnerie, y más conocido como Le Parfait Maçon.

Se cree impreso sobre 1744 y es de autor anónimo que intenta desde los medios masónicos por lucha contra la introducción en logia de falsos masones que tuvieron conocimiento de las divulgaciones precedentes con el fin de perturban los espíritus con las nuevas aportaciones de palabras, signos y comportamientos, y también como reacción a la excesiva apertura de las logias que participan además de ciertas actitudes de la época un tanto ecumenistas, como curiosidad esta divulgación introduce un ritual de 4º Grado de los “Masones Escoceses” y de inspiración ramsayana como son los “Statuts et reglements de l´Ordre de saint Jean Jesrsalem” explícitamente cristiano y particularmente de fundamento católico-romano con su simil de la masonería como un caballería bajo el espíritu de Caballero Ramsay. Perau menciona además la existencia de una “Orden Escocesa” superior a los masones ordinarios ya que poseían tales Señores masones secretos desconocidos.

Le Sceau Rompu, ou la Loge Ouvert aux Profanes par un Franc-maçon. Cuyo autor se presenta como masón el cual da a conocer en 1745, realizando una crítica por el crecimiento rápido de la masonería francesa y su reclutamiento sin descernimiento, a la vez que reanuda la historia de la Orden contemplando la gran influencia del discurso del Caballero Ransay, con la organización moderna, el catecismo y la descripción de las ceremonia; en lo cual incidirá en 1757 Le Secret Violé, publicada en Ámsterdam.

L´Ordre des Francs-Maçons Tradhis et le Secret des Mopses Révelé (Amsterdam 1745) Este texto tuvo una gran repercusión ya que entre 1745 y 1781 se pudo contar con una quincena de ediciones, siendo además traducido a varios idiomas, aunque se autor parece desconocido varios autores se lo adjudican al Abad Perau.

Les Francs-Mçons Ecrasés. El Abad Larudan , publica en Ámsterdam en 1747 esta obra, cuyo autor desconocido , y que se presenta como la oposición al trabajo anterior y reúne todos los aspecto estrafalarios de las divulgaciones e la época

La Desolation des Entrepreneurs Modernes du temple de Jerusalen o Nouveau Catechisme des Frans-Maçons , que se publicó en 1747 por Leonardo Gabanon, en dicho trabajo reconoce los errores de su primer libro de 1744, En esta nueva obra aporta las omisiones o la completa descripción de la Orden , su organización , o la presentación de los símbolos en la recepción del Aprendiz ; Compañero y Maestro y sus respectivos catecismos, a la vez que nos describe un banquete de los masones. La edición de 1749 del Nuevo Catecismo constituye de facto la redición de la Desolation des Entrepreneurs Modernes

L´Anti Maçon ou les Mystéres de la Maçonnerie, dévoilés par un profane. Publicado en Paris en 1748 de autor anónimo, es una aportación sin mucha transcendencia.

Le Maçon Démasqué o Le Vrai Secret des Maçons. Publicada por un autor denominado Thom Wolson en Londres en 1751 y cuyos usos recoge los del Maestro de Logia.

Los usos reunidos descritos no corresponden del todo con los usos masónicos londinenses de la época, lo que lleva a pensar que en parte es una obra nacida en el seno de Francia masónica, y trata de usos y variantes que nos pueden concernir. Aunque también se contemplan tales usos en la divulgación de Pritchar, con respecto a unos de los ritos al uso por la Gran Logia de Londres “La mot del Maçon” como pueden ser la presencia del mercurio y la formula del Vitriol en el Gabinete de Reflexión. Lo cual se reencuentra en los rituales de la masonería irlandesa de los “Antiguos” o lo que expresa el mismos Regulateur con la asociación de los viajes del Compañero.

Tuvo gran repercusión con traducciones en diversos países y ediciones.

Todas estas obras, o gran parte de ellas las puede encontrar en la Red o en la sección reservada del Circulo de Estudios de RF.


Victor Guerra. MM de RF del GODF y miembro del Circulo de Estudios del RF Roettiers de Montaleau

domingo 20 de septiembre de 2009

DOS NUEVOS ESLABONES DEL RITO FRANCES EN BARCELONA

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La familia española de Rito Francés, va creciendo paso a paso, no hace mucho la presencia de logias de éste rito en nuestro país era una excepcionalidad o una rareza, y los Capítulos de Rito Francés eran una entelequia. un deseo largamente esperando

Sin embargo, paso a paso por la acción de varias Obediencias de vocación inequívoca sobre el RF, como el GODF y también el GOI (Grande Oriente Ibérico) la panoplia de talleres y Cámaras que se incorporan a la familia del Rito Francés son cada vez más numerosos, y hoy empezar hablar del Rito Francés ya e es una necesidad porque detrás empieza haber una importante demanda de información, de trabajos.. etc.

Al hilo de lo que estoy hablando en los Valles de Barcelona el día 19 de Septiembre 2009. Se incorporó, y fue acogida como tal Logia de Rito Francés en el seno del Grande Oriente Ibérico, el taller que preside el Muy Venerable Hermano Joaquín Villalta (Lux Veritatis) cuya ceremonia de recepción como nueva logia dentro de la Obediencia fue realizada en el seno de una tenida de otra logia de Rito Francés la Respetable Logia Sísifo (GOI).

Así mismo, quedó instalado otro Capítulo del Rito Francés dependiente del Capitulo General del Rito Francés para España, que ha articulado el GOI, y que hoy por hoy, son los únicos Capítulos que funcionan en nuestro país en RF.

Como decía, el mismo día 19 por la tarde, tal y como sucedió por la mañana, con la presencia de varias logias y Obediencias y las Dignidades del propio GOI , su Gran Maestre, el máximo responsable de los Grados Capitulares del GOI, se instaló en los Valles de Barcelona por el Soberano Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz el Soberano Capitulo Ferrer y Guardia, que funcionará en Barcelona con una vocación de universalidad importante, tal y como manifestó el Muy Sabio de dicho Capítulo , invitando a todos los Hermanos que tiene alguno de los Grados de Perfección del Rito y Obediencia que fuera, a participar en esta especie de foro capitular de las civilizaciones, a modo de punto común de encuentro de todos en el arco de fraternidad que marca un taller de Perfección del RF.

Y así sé celebraron los dos actos, de instalación, primero de la logia y luego del Capítulo, en solemne intimidad y en un recogido taller ubicado en el mismo Barcelona que a partir de hoy de son otros nuevos referentes del RF en España.

Aquí les dejo con el la plancha del Venerable de la Respetable Logia Lux Veritatis, tras recibir la Carta Patente de manos del Gran Maestre del GOI

M.·. V.·./ S.·. G.·. M.·./ M.·. S.·. y P.·. G.·. V.·.,/M.·. S.·. y P.·. M.·./ Dignidades que decoráis el Or.·.

QQ.·. HH.·. y Hnas.·. todos en vuestros Grados y Oficios.

Para un evento como el que hoy aquí nos reúne, no he optado por intentar hacer uso de una bella y extensa exposición retórica con una finalidad de convencer, persuadir o deleitar.

He preferido, sencillamente, plasmar en una breve plancha expositiva el sentir unánime de gratitud hacia ésta desde hoy oficialmente nuestra Obediencia, de mi R.·. L.·. “Lux Veritatis” como su más humilde transmisor y representante delegado de sus deseos.

El espíritu que originó el nacimiento de nuestro Taller hace casi ya dos años, se fundamento en la convicción interna de sus miembros de que una real práctica masónica era posible, a pesar de de las ingratas experiencias que el fenómeno iniciático nos muestra con frecuencia, cual retrogradación, a poco que sutilmente rebroten los asesinos hirámicos en nuestras mentes y en nuestros corazones.

No desarrollaré por tanto la necesidad del examen interno que como masones debemos hacer todos y cada uno de nosotros, así como sus estructuras federativas. No abundaré en la desgraciada paradoja que tristemente se vivencia en el seno de muchas estructuras entre la prédica y la práctica de nuestros principios certeramente sintetizados en el contenido de nuestra tri-divisa que proclamamos con tanta facilidad, aunque no sé si con pleno convencimiento o conocimiento.

Por el contrario, quiero manifestar el profundo gozo y a su vez estimulante responsabilidad, que supone para todos los integrantes de Lux Veritatis formar parte del Grande Oriente Ibérico por lo que en sí mismo representa, un proyecto claro, libre, laico y adogmático, en el que la arriba mencionada tri-divisa “Libertad, Igualdad y Fraternidad” no devienen conceptos huecos, vacios o recurrentes, sino que alcanzan pleno sentido desde el respeto y la seguridad que desde un marco de diversidad, el masón y la masona pueden devenir seres humanos mejores, tendentes a hacer sociedades más perfectas y comprometidas.

Es por todo ello que, si bien la casualidad y el destino nos llevó a la práctica del Rito Francés, con el tiempo descubrimos que, precisamente en ese marco ritual, heredero de los principios ilustrados, fiel seguidor de la verdadera Regularidad conceptualmente universalizada con el nacimiento de la Francmasonería tal y como ahora la concebimos, la compatibilidad de tradición y modernidad son posibles y necesarios en su coexistencia. Esa es la tradición de los Modernos, calificativo nacido históricamente con una intención despectiva pero que ha devenido “etiqueta” de Universalidad en mayúsculas y referente de los más altos fines que el ser humano pretende asumir para sí mismo y para los suyos. Este es el legado recibido y que el Rito Francés pretende transmitir.

Esta es la visión y compromiso que como Logia deseamos asumir, aportando humildemente con nuestro modesto actuar, una coherencia en el ser y en el hacer, quedando ahora a vuestra disposición como integrantes de esta Potencia Simbólica Soberana.

Agradecemos la cercanía de los dignatarios de ésta nuestra Obediencia, una cercanía consecuente y coherente con el justo sentido del “primus inter pares” en un escenario masónico y social en el tantas cosas hay por hacer, y que encontrará en los miembros de nuestra Respetable Logia unos obreros convencidos y apasionados en esta maravilloso recorrido que supone el caminar iniciático desde el trabajo, el respeto y la responsabilidad por lo que representamos como miembros de la Orden, pretendiendo alcanzar la “Luz de la Verdad”.

He dicho, Muy Venerable

En ese mismo escenario nos contaron diversos hermanos de otras familias rituales y Obedienciales, los futuros proyectos de lanzar en España el Rito Francés Tradicional, y algo se dijo del encuentro habido entre las altas instancias y dignidades del GOI y de la GLSE.

Desde aquí expresar mi más sincero y cariñoso saludo para los Hermanos presentes en dicho acto, y en especial para los Hermanos de la Logia Luz Veritatis que me han reconocido como un miembro más de sus taller. A todos ellos y ellas un fuerte abrazo

Así lo viví, y así lo conté.

Víctor Guerra. MM.:. del RF del GODF

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